Periodista digital

Internet ha transformado la profesión periodística. Nuevas habilidades se deben mezclar con las tradicionales para informar en el mundo web.
14/06/2013

:: Ilustración: H. K.

La historia de la humanidad debería dividirse en dos eras: la actual y la anterior a Internet. El mundo de las tres uves dobles llegó por la puerta de atrás hasta lograr sentarse como amo absoluto en el trono de la imprescindibilidad. Sus tentáculos llegan a todos los sectores de la sociedad, a todas las sociedades de todos los países, a todos los países del mundo… El planeta está ahora ‘ciberconectado’ dentro de una infinita red de información en la que el periodista tiene un papel muy importante que jugar. La profesión periodística ha vivido perpleja la irrupción de Internet en el oficio y sin mucho convencimiento al principio, a regañadientes después y con bastante desconfianza en todo momento, el mundo web ha terminado imponiendo su universalidad y aparente gratuidad a un sector, el de la comunicación, que intenta recomponer todas las piezas del puzle que ha arrasado este tsunami digital. En todo este contexto de constante metamorfosis, cuyo final no se otea ni de lejos en el horizonte, el profesional del Periodismo puede encontrarse perdido si se cierra a asumir el ajuste necesario para afrontar la tarea de informar dentro del soporte digital. Y para ello necesita cualidades tan importantes como honradez, sinceridad, interés por lo cotidiano, espíritu crítico y saber utilizar el lenguaje con destreza. Exactamente las mismas que para ser un buen periodista. Porque en este oficio los apellidos sobran cuando la profesión se construye sobre una base coherente y sólida. Unos cimientos sobre los que asentar todas las destrezas digitales que, por cierto, no son pocas.

El soporte digital

Ser Periodista digital es ser periodista, pero para saber nadar en las ‘ciberaguas’ hay que especializarse en una serie de técnicas imprescindibles para poder dirigir el timón del barco informativo a buen puerto. El manejo de programas básicos de tratamiento de fotos y de lenguajes como HTML se deben unir a los conocimientos de editores web y multimedia. También es imprescindible adaptar el lenguaje al público de Internet, a los contenidos audiovisuales y a las búsquedas en Google, sin olvidar las palabras clave y los ‘hyperlinks’.

Buen uso de las redes sociales

Para empaparse de la cotidianidad no hay nada mejor que lo que tradicionalmente se llama ‘hacer la calle’ y que se refiere, ni más ni menos, que a hablar con vecinos, asociaciones, políticos, autónomos, empresarios… En el mundo digital, están representados en las redes sociales y los periodistas deben participar de ellas y en ellas para empaparse de esa realidad paralela pero sin olvidar la norma inviolable de contrastar informaciones.

Escuchar y analizar a la audiencia

Dominar las herramientas de analítica web es fundamental para entender el periodismo actual. Por fin es posible conocer qué interesa a los lectores, desde dónde acceden a las informaciones, si son fieles a un medio de comunicación, por qué dejan de serlo… Los consumidores son cada vez más participativos, quieren formar parte del proceso informativo, que se cuente con ellos y no hay mejor forma de servirles que conociéndoles primero.

FUENTE: e-volucion.elnortedecastilla.es

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