Antes que encontrar trabajo… invéntalo

   Buscar empleo se ha convertido en una profesión muy complicada para la que hay que ser un verdadero especialista. En un entorno en el que no funcionan las soluciones tradicionales, fabricar el propio puesto parece una opción razonable para los que optan por algo distinto.

23.07.2013Tino Fernández.

Antes que encontrar trabajo... invéntaloLo tradicional ya no funciona; lo que has hecho siempre para tratar de encontrar un empleo parece obsoleto, y todo indica que si necesitas un trabajo, lo más eficaz puede ser que lo inventes…

Hay oportunidades y tienes que ser proactivo allá donde puedas detectar alguna posibilidad de empleo; conviene que estés abierto a reciclarte y a formarte para cuando llegue esa oportunidad; fomenta tu empleabilidad y ten la mente abierta para cambiar de un sector a otro, para aprender otra profesión, incluso para estar dispuesto a mudarte de ciudad si es necesario… Seguramente ya habrás escuchado en más de una ocasión consejos como éstos mientras vives angustiado la larga búsqueda de un empleo que no llega. Y ya te habrás dado cuenta de que el trabajo de buscar un puesto se ha convertido en una complicadísima profesión en la que se requiere que seas un gran especialista, y que desarrolles nuevos métodos de búsqueda, más allá del envío de currículos, la consulta de portales de empleo e incluso la presencia en las redes sociales.

Tony Wagner, especialista en educación de la Universidad de Harvard y autor del libro Creating Innovators: The Making of Young People Who Will Change the World, explicaba recientemente en The New York Times que su trabajo es “ser traductor entre dos tribus hostiles: el mundo de la educación y el de los negocios o, lo que es lo mismo, entre quienes enseñan a nuestros hijos y aquellos que les ofrecen un puesto”.

Wagner cree que su generación lo tenía más fácil: “Nosotros debíamos encontrar un trabajo, pero nuestros hijos, hoy más que nunca, están obligados a inventarlo. Incluso aquellos que tienen la suerte de conseguir un empleo tienen que reinventarse y reimaginar ese trabajo mucho más a menudo de lo que tenían que hacer sus padres, si es que pretenden progresar en ese puesto”.

Wagner coincide con Scott Gerber, fundador del Young Entrepreneur Council –una organización que reúne a un grupo de emprendedores prometedores de todo el mundo– quien es asimismo autor de un libro titulado La Generación Y nunca tendrá un trabajo de verdad, en el que recuerda que hay 81 millones de jóvenes desempleados en el mundo: “Las nuevas generaciones tendrán que crear su propio empleo para mantener un trabajo, y los Millennials deberán reinventarse para llegar a tener la autosuficiencia necesaria que les lleve a ser expertos y capaces de generar sus propios ingresos”.

Fabrica tu marca. Hoy se da un cambio radical en el paradigma de la dependencia. El hecho de que en una empresa te aseguren el sueldo todos los meses deja de ser la norma. Cada profesional debe fabricar su propia marca y su empleabilidad en un entorno en el que cambia la forma de trabajar, en el que los modelos imperantes y las profesiones que antes servían ahora comienzan a languidecer. Puesto que se trata de recurrir a nuevas soluciones y de crear tu propio trabajo, debes pensar como un proveedor de servicios. En realidad todos somos empresarios aunque estemos trabajando por cuenta ajena. Si tu problema es que te has quedado en paro, piensa en términos de haber perdido tu único cliente, que es el que te paga la nómina. Debes trabajar tu reputación frente al entorno, para que ésta se tenga en cuenta ante los cambios vertiginosos del mercado laboral. El liderazgo personal se percibe como un nuevo valor profesional.

Haz lo que sabes, pero no te limites. En plena borrachera de cambio y reinvención profesional recuerda que no debes empeñarte nunca en hacer aquello para lo que claramente no estás dotado. Ten siempre en cuenta qué quieres en tu nueva ocupación; qué es lo realmente imprescindible, a lo que no estás dispuesto a renunciar.

Adáptate a las nuevas fórmulas de trabajo. Ten en cuenta que el apego cada vez menor de los empleados a sus trabajos y el hecho de que la relación con el empleador ya no sea de por vida implica la llegada de nuevos modelos de compromiso, de carrera empresarial, de contrato y, por supuesto, de fórmulas de trabajo.

Las transformaciones en el mercado provocan que no se hable de puestos, sino de creadores de ideas y de valor, que pueden funcionar en una organización o por su cuenta.

Una buena salida profesional es trabajar por proyectos, pero puedes tener presente además el boom del empleo independiente que transforma la manera en la que se entienden nuestras carreras y profesiones: hay quien habla de supertemps (supertemporales) para referirse a aquellos profesionales que han sido formados en las mejores escuelas de negocios y han trabajado en las principales compañías, pero que han escogido una carrera laboral independiente de cualquier organización tradicional.

También surgen nuevas oportunidades para los especialistas: las empresas necesitan más que nunca la ayuda y aportación de personal cualificado para avanzar. Se trata de oportunidades de trabajo puntuales para solventar contingencias muy concretas.

El multiempleo es otra opción: es emplear tu jornada laboral en varios empleos compatibles e independientes. Con esto las compañías garantizan la posibilidad de contratar a profesionales por un tiempo determinado y en función de ciertos proyectos que de otra manera no se podrían permitir. Es una fórmula colaborativa que no implica costes fijos, y que genera competitividad y rentabilidad.

Y también puedes convertirte en slasher, esto es, un individuo capaz de crear su propio portfolio de carreras, algo que implica identidades profesionales múltiples. Los ingresos de los slasher están asociados a fórmulas que tienen que ver con el trabajo independiente, el empleo temporal, la actividad freelance e incluso el emprendimiento.

-Desarrolla nuevas capacidades. Tanto si te decides por la búsqueda de un trabajo como por crear tu propio empleo no debes dejar de lado el hecho de que el mercado laboral en el que vives exige nuevos perfiles y capacidades profesionales. Hoy se busca gente que pueda innovar y que convierta las dificultades en retos o posibilidades. Se demandan personas que demuestren creatividad en la manera de obtener sus resultados y que sean muy adaptables a las nuevas situaciones.

Puesto que hacer lo mismo de siempre ya no vale en la búsqueda de empleo, tampoco sirve en la vida profesional: es necesario hacer cosas nuevas, diversificar, aprender de otros sectores, buscar canales diferentes, importar ideas de éxito probado o crearlas, y esto requiere características personales difíciles de medir y que por descontado resultan complicadas de encontrar.

Crea tu empleo. Si no eres de los que siguen patrones prefijados ni buscan las mismas soluciones que el resto; si habitualmente sabes ver oportunidades donde otros sólo advierten problemas; si los retos te espolean en vez de frenarte; si valoras la disrupción y la ruptura, y tu propósito es crear algo que antes no existía, tienes algunas de las características propias de los que deciden cambiar la queja por el emprendimiento y fabricar así su propio empleo.

Puedes optar por ser emprendedor interno, que es aquel que toma la decisión de cambiar su compañía desde dentro. Y la mejor manera de hacerlo es crear nuevos negocios. Emprender basándose en su propio capital humano dota a las empresas de un nicho continuo de empleo, pero para eso deben dar libertad y apoyo financiero para crear nuevos productos, servicios y sistemas sin ataduras y sin necesidad de seguir las rutinas y protocolos habituales de la organización.

El incremento de los proyectos unipersonales –aprovechar la experiencia concreta para una iniciativa determinada–, es otra posibilidad de fabricar un empleo, sobre todo si se tiene en cuenta la tendencia al emprendimiento como reacción a la crisis. Esto es mucho más que teletrabajo. Se trata de la oportunidad cierta y asequible de crear una franquicia personal apoyada en las posibilidades y democratización de las nuevas tecnologías.

También debes tener en cuenta que todos somos superdotados en algo, o hacemos determinadas cosas mejor que el resto. La felicidad que nos reporta convertir lo que amamos en un negocio con el que podemos ganarnos la vida hace que eso que sabemos hacer y nos gusta fluya naturalmente. Has de ser muy bueno en la start up en la que has decidido meterte. No cometas nunca el error de empezar un proyecto o crear una empresa sólo para descubrir que eso no te gusta o que no eres apto para lo más básico de esa actividad.

FUENTE: expansion.com

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