Autocandidatura

La autocandidatura es la formula más eficaz de conseguir un empleo satisfactorio. Si la autocandidatura se resuelve favorablemente la persona que la ha usado como estrategia para su inserción laboral podrá decir que ha hecho diana. Su acierto habrá sido pleno, no sólo habrá conseguido un puesto de trabajo sino que, además, lo habrá conseguido en una empresa a la que aspiraba.
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¿Qué se entiende por autocandidatura?

La autocandidatura es la acción desarrollada por una persona que, por iniciativa propia y sin conocer de la existencia de una oferta de empleo específica, decide dirigirse a una empresa para ofrecer su potencial como empleada.

Es una técnica de búsqueda activa de empleo sobre la que, erróneamente, se cree que se pone en práctica muy frecuentemente. Nada más alejado de la realidad. La práctica del “buzoneo de currículums vitae” por las empresas ubicadas en entornos cercanos, acompañada de la expresión “¿puedo dejar aquí mi currículum?”, nada tiene que ver con la esencia de la autocandidatura.

Llevar a cabo una autocandidatura conlleva proactividad bien dirigida y un trabajo de preparación previo, planificado, acorde a un objetivo muy concreto de inserción laboral. Es sinónimo de candidatura espontánea y una fórmula muy potente de búsqueda activa de empleo. La persona que la realiza define un objetivo laboral y planifica la ruta que le parece más idónea para alcanzarlo.

Esta acción se puede realizar directamente (por teléfono, correo ordinario, correo electrónico, personalmente), o mediante la intervención de alguna persona conocida o contacto que actúa como mediadora. Esto siempre ayuda porque facilita el que se abra la primera puerta y si además esta persona nos proporciona información actualizada, directa y concreta de la empresa que es de nuestro interés se convierte en el principal activo de la autocandidatura.

La autocandidatura es la formula más eficaz de conseguir un empleo satisfactorio ya que es la propia persona la que, en base a sus preferencias, a sus características y a sus necesidades, determina el objetivo. Si lo consigue, como coloquialmente se dice, ha hecho pleno.

¿En qué ámbitos laborales se lleva a cabo?

La Autocandidatura puede llevarse a cabo en todo tipo de empresas, sea cual sea su forma jurídica, tamaño o sector de actividad. Es indiferente si se haya ubicada en un polígono industrial, en una calle comercial o en un parque tecnológico. Ahora bien, si es importante considerar el momento en que se realiza, porque una de las claves a tener en cuenta es si la posibilidad de contratación por parte de la empresa se asocia, por ejemplo, a puntas de producción estacionales. En estos casos conviene conocer cuales son esos periodos para hacer la autocandidatura en el momento justo y convertirnos, ya de inicio, en una posible solución a la circunstancia de tener que incrementar la producción.

Es de sobra conocido que sólo se publica un tercio de las ofertas o necesidades que tienen las empresas, la mayoría de las contrataciones se realizan a través de otras fuentes de reclutamiento, por ejemplo, de amigos y conocidos.

Donde no tiene sentido realizar una autocandidatura es en la Administración Pública. El sector público (Ayuntamientos, Diputaciones, Consejerías de la Junta de Andalucía y otras instituciones) tiene un sistema o régimen especifico para el acceso a una plaza de funcionario o como personal laboral.

¿Cuáles son los elementos básicos?

Como en cualquier estrategia de búsqueda activa de empleo, el currículum vitae y la carta de presentación son los dos instrumentos fundamentales de los que habremos de servirnos. Ahora bien, en la intencionalidad con la que los elaboremos ha de radicar la diferencia con los confeccionados en respuesta a cualquier oferta de empleo genérica.

En la primera, la carta de autocandidatura que también se reconoce como carta de presentación o de intenciones, has de transmitir tus actitudes hacia la empresa que se ha constituido como tu objetivo para la inserción laboral y con la que aspiras a formalizar un contrato.

En la  segunda herramienta, el curriculum vitae, has de plasmar de la forma más adecuada cual es tu nivel profesional, tu bagaje, todo lo que has aprendido y todo lo que sabes hacer.

Pues bien, el objetivo de ambas es precisamente encaminarte hasta alcanzar la tercera herramienta, concertar una primera entrevista, un encuentro personal con alguna persona con responsabilidades en la empresa a la que presentarte y transmitirle tu interés y disponibilidad.

Un trabajo previo a la preparación de estas tres herramientas es que delimites el sector de actividad hacia el que diriges tu objetivo laboral y la ocupación u ocupaciones que puedas desempeñar con tu formación y experiencia. Es probable que, dentro de tu sector de actividad, puedas optar a varias ocupaciones que te interesen, o que haya varios sectores donde puedas ejercer tu profesión pero es muy importante que no te pierdas en un cúmulo de alternativas y que, por ahora, si has decidido realizar una autocandidatura, delimites bien tu ámbito de actuación o lo que es lo mismo, que identifiques la empresa con la que deseas contactar.

La empresa que selecciones será tu empresa objetivo.

A la hora de determinar cual será la empresa de tu interés te sugerimos que tengas en cuenta los siguientes criterios:

  1. Que su sector de actividad sea el idóneo para el desarrollo de tu profesión.
  2. Que sus características físicas, culturales y organizativas (al menos hasta donde puedas conocerlas) estén próximas a tu meta profesional.
  3. Que tenga una buena situación económica y, si es posible que esté en fase de crecimiento y expansión. Ello posibilitará el que pueda ampliar la plantilla y estar receptiva a la posibilidad de contratar mediante una fórmula de empleo estable.
  4. Que tengas algún contacto en ella. La información que te pueda proporcionar te resultará fundamental.

En una autocandidatura la información actualizada, directa y concreta de la empresa objeto de interés se convierte en el principal activo de la persona que la lleva a cabo. Cuanto más exhaustivo sea el análisis que hagas de tu empresa objetivo más se incrementarán tus posibilidades de alcanzar el objetivo de contratación. La calidad de la información de la que dispongas hará de ti la persona candidata “ideal”.

Para obtener la información que necesitas sobre tu empresa objetivo, además de la persona de contacto a la que nos referíamos en el punto 4 del apartado anterior, internet es tu aliado perfecto.

Como es lógico, la primera tarea a llevar a cabo es buscar si la empresa dispone de página web. Esta será una fuente de información básica para conocer su estructura, los productos que fabrica o los servicios que presta, en definitiva cuál es su actividad, a lo que se dedica, quienes son sus clientes, sus proyectos y, por supuesto, su ubicación y una vía de contacto. Muchas webs de empresas disponen de una sección de actualidad y/o noticias en la que publican las últimas novedades relativas a las actividades que desarrollan, los convenios firmados, los proyectos que le han sido aprobados etc; en definitiva, internet es un inmejorable punto de partida para trabajar en tu autocandidatura.

FUENTE: juntadeandalucia.es vía foro-empleabilidad

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