Empleo en Australia en primera persona: “Buscar trabajo desde España, la primera opción”

Las pistas de los expatriados españoles en Australia para quienes quieran seguir su camino.

Aquí recogeremos las pistas y consejos de los expatriados que viven en Australia para quienes quieran buscar trabajo y establecerse en el país:

Marta Caparrós

Marta Caparrós. En agosto del 2009, decidí dejar mi trabajo como consultora de Comunicación, colgar el traje y quitarme los zapatos de tacón para emprender una nueva aventura en Australia. Mi principal objetivo en ese momento era aprender inglés pero también vivir una experiencia única. Haciendo una búsqueda intensa por Google de blogs de españoles por Australia, encontré el WWOOfing (Willing Workers in Organic Farms)http://www.wwoof.com.au/. Se trata de trabajar como voluntario en granjas ecológicas a cambio de alojamiento y comida. La idea es vivir en una granja orgánica por un período de tiempo, ayudando en las tareas diarias a cambio de un techo y comida. Aparte del techo y de la comida, te ofrecen la oportunidad de conocer la agricultura orgánica y sostenible y, por supuesto, convives con familias australianas, conoces sus costumbres y te ‘intentas’ acostumbrar a sus horarios. Así me pasé los siguientes 6 meses. Trabajando en granjas, viviendo con australianos e intentándome adaptar a una nueva forma de vida. Estuve en más de 5 granjas desde Darwin hasta Tasmania, bordeando toda la costa Este de Australia. Los trabajos fueron muy interesantes… jardinería, limpiar cuadras, recoger plátanos, pulir suelos, limpiar, cuidar niños, … de todo…. Experiencia impresionante súper recomendable… aunque ves de todo. Lo más difícil es acostumbrarte a convivir con todo tipo de animales…Cuando llego el momento de volver a España, me di cuenta de que todavía no estaba preparada. Durante mi viaje por la costa este, estuve viviendo en una granja de plátanos un mes en Mullumbimby, a 10 km de Byron Bay. Me pasaba los fines de semana en Byron. Me enamore de este lugar. Por ello, tras finalizar el viaje en Tasmania, decidí volver a Byron Bay a buscar trabajo.

Me puedo quedar a vivir aquí, ayudando a otros españoles que quieran venir a este maravilloso país lleno de oportunidades

Una vez aquí, me di cuenta de la dificultad que tenemos los extranjeros para encontrar trabajo y, sobre todo, lo difícil que es conseguir un visado que te permita trabajar. La única manera fue sacándome un visado de estudiante. Me puse a hacer un curso de Sports and Recreation (por hacer algo) dado que, en ese momento, y tras viajar tanto tiempo y mi nivel básico de inglés no pude inscribirme a un curso mejor. Al cabo de pocas semanas conocí a la familia Fisher a través de un anuncio en el periódico. Buscaban una canguro así que, tras varias entrevistas (con mucha comunicación no verbal, más bien gestual) conseguí el trabajo. Trabajé durante ocho meses como canguro y limpiadora. Me metí de lleno en la familia y empezaron a recomendarme en todo el vecindario. A los seis meses conseguí limpiar en casi todas las casas de Ruskin St… Al llevar más de un año en Australia, mi familia me recomendó volver a España dado que no estaban muy contentos de que, tras años de estudios y pagar universidad y postgrado, me pasara el día limpiando. Volví a casa de visita pero me di cuenta de que no podía vivir allí. Necesitaba volver a Byron. Seguí trabajando en la misma familia pero además, me dieron la oportunidad de empezar a ayudar en la oficina. Los padres de los niños son dueños de dos marcas de ropa (Mimosa & Phyllis Boho). Me di de plazo tres meses para encontrar algún tipo de trabajo de lo mío, de lo contrario tendría que volver a España. La familia empezó a ver que era más que una limpiadora, me pidieron el currículo y vieron mi formación y experiencia en Comunicación y Marketing. Al cabo de un mes, la chica de Marketing se despidió y me ofrecieron la posibilidad de trabajar. Suponía un compromiso muy grande dado que hacer un visado de trabajo en Australia es un proceso difícil, costoso y muy largo. Me pidieron un compromiso mínimo de dos años en la empresa. Era una decisión difícil, sobre todo teniendo en cuenta que estas a 20.000 kilómetros de tu familia. Conseguí el esponsor al cabo de seis meses de papeleo y más papeleo. Durante ese mismo año fui recibiendo muchos emails de gente que quería venir a Australia. Me dí cuenta de que muchos españoles querían estudiar inglés dado que la situación económico-financiera en España cada vez era peor y era un buen momento para aprovechar y perfeccionar el idioma. En octubre del 2011 decidimos crear una página de Facebook llamada Españoles en Byron Bay para poder hacer quedadas entre los españoles pero, sobre todo, para poner información sobre ciudades, rutas, formas de viajar low cost,…

Al cabo de un mes, tenía la bandeja de entrada llena de emails de gente preguntando todo tipo de información sobre Australia. Muchos de ellos querían información de escuelas. Byron Bay es muy pequeño así que acabas conociendo a todo el mundo. Hablé con el director de una de la escuelas de inglés y le comenté lo que estaba pasando. Me ofreció poder trabajar juntos. Yo trabajar como vínculo entre la escuela y los españoles. Empezamos así hasta que nos dimos cuenta del volumen de personas que también querían información de escuelas en Sidney, Melbourne o Perth. En ese momento me di cuenta de que podría montar un grupo de apoyo en Australia para los españoles. Empecé a darle vueltas y vueltas. El problema es que no es tan fácil montar un negocio en otro país sin dinero. Le comenté la idea a mi jefe David Fisher (y padre de los niños que cuidaba) y le gustó. Redactamos un plan de negocio y se lo presentamos. Así creamos AUssieYouTOO.com en marzo del 2012. Un grupo de apoyo para españoles que quieren venir a Australia. Parece que finalmente mi sueño se hizo realidad. Me puedo quedar a vivir aquí, ayudando a otros españoles que quieran venir a este maravilloso país lleno de oportunidades. Estamos impresionados de lo bien que funciona el grupo y de la cantidad de gente que nos ha contactado. Lo que empezó como un viaje de locura, ha acabado cambiando mi vida. Hoy por hoy, no veo el momento de volver a Barcelona. En Australia se vive demasiado bien.

 Raquel Andrés García, seis meses en Sidney

Debo decir que yo he sido una de esas afortunadas que consiguieron venir con un sponsor, una visa 457. Una empresa australiana decidió apostar por mí, realicé todo el proceso de reclutamiento a través de las nuevas tecnologías, por tanto mi camino ha sido mucho mas fácil de lo que es para la mayoría de españoles que llegan a Australia. Si se puede abandonar España con un trabajo en el otro lado del mundo, ahora eso si, se necesita un buen nivel de inglés, las carreras y los máster de nada sirven si no se sabe inglés. En mi caso mi visado fue extramadamente rápido, en menos de dos meses habia cambiado mi Madrid natal por Sidney y no fui consciente hasta que no me subí en el avión con mi vida en tres maletas, con una incertidumbre increible y con una ilusión aun mayor. En ocasiones es más sencillo conseguir el visado de trabajo desde España, que venir a Australia como estudiante e intentar cambiarlo, por eso creo que la opción que yo tome, la de buscar trabajo desde España antes de llegar, no debería de descartarse, es más deberia de valorarse como primera opción. Como muchos otros jóvenes españoles, cansada de que las empresas infravaloren nuestros estudios y nos tomen el pelo con salarios infinitamente por debajo de nuestras capacidades, decidí empezar a buscar oportunidades fuera del país. Por mi edad y porque ya había pasado esa experiencia no quería volver a marcharme de España a poner cafés, así que empleé mucho de mi tiempo buscando empleo fuera del país, comencé por Europa y poco a poco fui extendiendo la búsqueda, lo que nunca imaginé es seria en Australia, a 20.000 kilómetros de mi casa. Empleé dos meses aplicando a un millón de puestos, fue como una segunda jornada laboral, porque todos sabemos que buscar trabajo es un trabajo, pero un día llegó, apareció esa empresa que me incluyó en el proceso de selección. Dos meses después de empezar el proceso, mi vida había cambiado radicalmente, sí, empleé cinco meses desde España, meses que hubiera podido disfrutar aquí, pero mi paciencia tuvo su recompensa, cinco meses en total desde que tome la firme decisión de que me quería ir, que nada son si los comparas con hasta los años que algunos han tardado en cambiar sus visas de estudiantes por las de trabajo….siempre y cuando lo hayan conseguido, porque mucha gente ha tenido que regresar. Por otro lado hay que concienciar a todo el que quiera venir a Australia de que este país es complicado, nadie regala nada, no es oro todo lo que reluce y todo es muy muy caro, la gente lo pasa realmente mal, yo no fui consciente de lo complicada que podía ser la situación aquí hasta que empece a conocer a españoles que después de dos años aun no habían podido conseguir un sponsor y por tanto seguían gastando dinero en cursos ridículos, trabajando largas jornadas laborales, compartiendo habitaciones por que no pueden pagar una individual y realmente gastando no solo lo que ganaban si no también sus ahorros… Con esto no quiero robar las ilusiones solo quiero que el que decida hacer sus maletas para cruzar 20.000 kilómetros tiene que ser muy consciente de que las cosas aquí no caen del cielo y cada vez la situación se esta poniendo mas complicada. Mucha suerte a todos los que decidan emprender el camino a la expatriación y no descartemos ser expatriados en buenas condiciones, estamos mas que preparados.

Toni, 49 años, año y medio en Australia

“Por desgracia tuve que emigrar de mi país por culpa de la crisis. La decisión que tomé para venir a Australia fue dura, dejando atrás a familia y amigos. Pero con año y medio ya en este maravilloso país, no me arrepiento de la decisión tomada. Entré en Australia con visado de turista, es el más fácil de conseguir, tardé aproximadamente dos horas en tenerlo. Lo más difícil aquí es a la hora de conseguir empleo. Para poder optar a un empleo tienes que hacer cursos y cursos y más cursos. Yo por ejemplo tengo dos profesiones, una de calderero y otra de maquinista de obras publicas. En ambas debes hacer un curso de conocimiento. En calderería es el llamado cert lll in engineering, consta de teoría y práctica. En La teórica debes saber desarrollar sobre un plano las medidas y como poner en la práctica lo que hay en el plano. En la práctica debes diseccionar en piezas lo que hay en el plano y luego construirlo, utilizando todos los métodos de corte( oxicorte, zizalla, guillotina, esmeril,etc.) puntear y luego soldar la pieza con todos los tipos de soldadura existentes. El curso te lo tienes que pagar de tu bolsillo, que son alrededor de 2.500 dólares australianos, unos 1.800 €. Cuantos más cursos tengas más posibilidades tienes de encontrar empleo. De maquinista de obras públicas, ídem de ídem. Tienes la teórica y luego la practica. Lo más importante para hacer estos cursos es tener buen nivel de inglés, ya que no te ponen traductor. Para colmo de todo debes sacar un mínimo de 5.5 puntos en el examen de inglés, y ya con todos los cursos debajo del brazo puedes empezar a repartir currículos. ¡Ah!, otra cosa, todos los títulos, cartas de recomendación, antecedentes penales, etcétera, deben de estar traducidos al inglés y sellados por una organización oficial. Trabajo y demanda hay muchísima, especialmente en el sector de la minería, pero no es fácil, especialmente si no se sabe inglés. Es un requisito fundamental. Hay excepciones en que dependiendo del cargo y el salario estas exento de hacer el examen. A partir de los 85.000 dólares al año estas exento, y como encargado también. Trabajando en las minas se supera ampliamente ese sueldo.

Goiko Peiró-Camaro con su socio.

Después de todo ese periplo, debes encontrar una empresa que te quiera esposorizar tu visado, si tienes la suerte de encontrarla entonces tienes asegurados el trabajo para 4 años, que es lo que dura el visado 457 Long Businness Stay. Yo como muchos otros españoles hemos tenido suerte, y no es por desalentar a nadie, el que realmente tenga el valor de cruzar el mundo para venir aquí, no se arrepentirá.Suerte a todos y al toro por los cuernos”.

Francisco Javier de la Cruz, ingeniero

Quizás el reportaje que han escrito en su periódico no es del todo adecuado debido a que puede crear un efecto llamada para inmigrantes españoles. Tengo dos títulos en ingeniería, hablo inglés fluido y cuando llegué aquí tuve que aprender inglés porque el acento y las palabras son diferentes del inglés europeo, además mezclan palabras aborígenes y acentos. Cuando salvas la barrera del idioma (4 meses) en mi caso tienes otro problema: encontrar empleo. Puedes pensar que para mi es fácil ya que tengo mucha experiencia pero no depende de ti depende del empresario que te contrata ya que está obligado, sí. sí, obligado a contratar a un australiano primero con las mismas credenciales que tú. Al empresario lo tienen bien vigilado en el departamento de inmigración. Así que ventajas, ninguna, la vida al cambio es cómo cuatro o seis veces en España dependiendo de lo hábil que seas encontrando buenos precios y siendo proactivo con tu vida (te puedes gastar todo tu dinero en dos o tres meses y yo me vine con 50.000 €}. Aquí el transporte no funciona nada bien y necesitarás un coche si lo quieres barato, un Holden 5.0 no es una opción acertada porque come gasolina sin conocimiento y se averían rápido.

Goiko Peiró-Camaró Llobet, 28 años, Melbourne.

Soy ingeniero informático en gestión empresarial, y decidí dejar todo, vender mi coche, moto y todo lo que tenía para venir a Australia a emprender mi propio negocio. Un poco arriesgado e inconsciente porque en Barcelona tenía un trabajo en una consultora de Business Intelligence ganando un buen sueldo, coche, moto, amigos, deporte y todo tipo de facilidades, pero estaba molesto con la política española, y me niego a seguir pagando mis impuestos en España. Creo que esto es algo que se respira entre la mayoría de los jóvenes que decidimos salir del país. Estamos hartos de que nos tomen el pelo. Puedo decir con orgullo que después de un año en Australia mi socio y yo hemos creado una plataforma de apoyo gratuita para españoles (GrowProAustralia) que quieren hacer realidad su sueño y venir a Australia con las mayores facilidades posibles. La empresa está constituida y tiene la sede en Melbourne. Estamos gestionando más de 300 solicitudes y cada día es más la gente que no escribe para dar un cambio radical en su vida. Ves de todo, padres de familia en paro, jóvenes cansados de todo lo que pasa en España, etcétera. En la actualidad más de 70 estudiantes han venido a Australia de la mano de GrowPro. Esto me llena de orgullo. Nuestra web es www.growproaustralia.com. Nuestra máxima es ser sincero con la persona que quiere emprender la aventura. En Australia no te regalan nada de nada, yo he pasado de vivir en Barcelona con todas las facilidades del mundo, a venir a Australia a compartir cuarto con mi mejor amigo, y trabajar de friegaplatos, vender paellas, dar clases de español, mozo de almacén y ahora en Zara de cajero, pero siempre siguiendo un sueño y sabiendo que lo que hago es un medio para llegar a un fin, emprender. He trabajando miles de horas al día para poder compaginar GrowPro y los trabajos que yo llamo “de batalla”. Esto es un proceso y he de decir hemos avanzado; ahora solo trabajamos los fines de semana y con eso nos da para vivir y poder dedicarle toda la semana a GrowPro. Eso sí, aquí no hay descanso. El que viene tiene que saber que hay que luchar. Puede que haya perdido mucho en lo social, en diversión y facilidades, pero cada día que me voy a dormir y veo que mi empresa funciona, que la gente nos contacta y la que ya ha venido está contenta, eso supera con creces las montañas de platos que me ha tocado fregar. Yo aquí soy feliz porque me siento realizado. Conmigo que no cuenten en España, mi paciencia tiene un límite y los gobiernos rojos azules y verdes los han superado.

 Rubén Molina

Somos una pareja de Málaga de 30 años y acabamos de llegar a Australia. Tan solo llevamos dos días así que no podemos contar como nos va el trabajo pero si podemos contar como hemos llegado. El visado de turista no sirve para trabajar así que hemos contratado una escuela de inglés en Byron Bay por 7 meses, con el que puedes trabajar 20 horas a la semana. El visado dura el mismo tiempo que la escuela y no es difícil de obtener pero si costoso y además hay que pasar un reconocimiento médico en Madrid o Barcelona. El visado cuesta 365 euros y el reconocimiento 130, el cual consta de una radiografía de tórax, un reconocimiento general y un análisis de orina. La escuela de inglés nos ha costado 4.000 euros aproximadamente para 12 semanas de clase, ocho semanas de descanso que sirven para trabajar o viajar, otras cuatro semanas de curso y finalmente otras cuatro semanas de viaje o trabajo. Elegimos Byron Bay por su tamaño, unos 15.000 habitantes, por contar con una escuela de inglés que te permite obtener el visado y por su rollito hippie surfero. Aun no lo hemos constatado pero nos han avisado que es como Tarifa y hay una importante colonia de españoles. Otro asunto que nos gustaría aclarar es que nos decían tanto desde la escuela de inglés como otros conocidos que debíamos viajar con billete de vuelta o en su defecto, llevar un comprobante bancario de disponer de al menos 800 euros por mes que íbamos a pasar allí. No llevamos billete de vuelta pero si el justificante bancario y hemos de decir que no nos pidieron nada y que la aduana no supuso ningún problema. Eso si, te pasan un perro por todo tu equipaje de mano y había algunos turistas que fueron requeridos para abrir su maleta delante de la policía. El alquiler en Byron Bay es carísimo, siendo la habitación doble en casa compartida 800 euros al mes.

FUENTE: elpais.com

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