Empleo en CANADÁ: “Es importante venir con la mente muy abierta”

Las pistas y consejos de expatriados que viven en Canadá, que han hecho llegar al periódico “El País”, para quienes quieran buscar trabajo y establecerse en el país.

Sergio González

Tengo 35 años, soy graduado en Ingeniería Informática y llevo enToronto desde enero de 2012.

Afortunadamente, en mi campo sigue habiendo bastante trabajo en España a pesar de la crisis, otra cosa son las condiciones laborales. Cuando decidí irme de España fue por varios motivos: vivir una experiencia internacional, aprender inglés y por supuesto, la crisis también me ayudo a dar el paso, ya que como he dicho antes las condiciones laborales que tenía no eran las mejores del mundo.

Elegí como destino Canadá gracias al programa Working Holiday Visa,que permite estar un año en Canadá trabajando casi de cualquier cosa (se excluyen trabajos relacionados con sanidad y educación). (La Embajada de Canadá en España, contradice esta afirmación. Una portavoz aclara que se puede trabajar de cualquier cosa. Se puede consultar aquí)

De no haber existido este programa, hubiera elegido otro destino probablemente europeo ya que el mayor problema que se presenta al emigrar a Canadá es el permiso de trabajo. Canadá no es Europa y hay que tener en cuenta muchas otras cosas como por ejemplo el tema de la sanidad, aquí el sistema sanitario es público, pero sólo estás cubierto una vez que llevas trabajando tres meses, por lo que inicialmente hay que venir con un seguro médico privado. (La Embajada de Canadá en España aclara que la cobertura sanitaria privada tiene que ser válida para toda la estancia)

Antes de venir a Canadá, estuve preparando el viaje en todos los ámbitos, pero sobre todo el laboral.

Desde España contacté con agencias de empleo, preparé el curriculum vitae en formato canadiense (muy distinto al europeo) e incluso empecé a ponerme en contacto con gente para hacer intercambios inglés-español. Es importante venir con la mente muy abierta y yo venía dispuesto a trabajar en lo que fuera (aunque dando preferencia a mi campo) y conocer la mayor gente posible, preferiblemente gente local. Creo que a la hora de emigrar a un país es importante entender su cultura e integrarse lo máximo posible, eso aumenta enormemente las probabilidades de éxito.

Mis primeros tres meses en Canadá los pasé aprendiendo inglés e inmediatamente después comenzó la búsqueda de trabajo. He de decir que en mi caso fue muy rápido ya que en dos semanas ya tenía trabajo en mi campo. Me llamaron para un par de entrevistas y en la segunda me contrataron.

Es cierto que Canadá tiene una tasa de desempleo mucho menor que España, pero tampoco es ningún paraíso. Hay mucha gente que quiere venir a Canadá simplemente porque creen que aquí es fácil encontrar trabajo pero no siempre es así. Hay que tener en cuenta varios factores que aquí son determinantes:

– El campo profesional, en mi caso considero que sí hay bastantedemanda de informáticos por aquí pero hay otras profesiones que no están tan demandadas. También hay profesiones con alta demanda como el caso de la enfermería, pero están reguladas, lo que implica que es necesario convalidar el título español con el canadiense y el proceso es realmente largo y complicado.

– El nivel de inglés (o francés). El nivel intermedio de inglés al que solemos llamar así en España, aquí es más bien bajo. Ni que decir tiene que es necesario hablar mínimamente inglés (o francés en las zonas francófonas) si se quiere venir aquí. Lo bueno es que en Canadá hay mucha inmigración lo que hace que la gente esté acostumbrada a todo tipo de acentos, en este sentido la gente de aquí es muy abierta, no hace falta que hables perfectamente o que cometas errores.

– La experiencia canadiense. Obviamente ningún recién llegado tiene experiencia laboral canadiense, una buena forma de solucionar esto es realizando voluntariados. Aquí en Canadá está muy bien visto y es algo que siempre hay que incluir en el curriculum como parte de la experiencia laboral. Yo mismo hice voluntariado antes de empezar a trabajar y es una experiencia muy positiva porque además te permite conocer gente de aquí.

– Los contactos. Esto también juega en contra para los recién llegados ya que inicialmente uno no conoce a nadie aquí, pero es bueno saber que los contactos o networking funciona muy bien en Canadá.

Jesús Hernández

Soy venezolano de nacimiento y hoy en día canadiense por nacionalización, luego de vivir allí durante 6 años. Canadá en general es un país de oportunidades, amable por naturaleza. Los sacrificios nunca faltan, obviamente.

En principio hay que planificar del modo más austero posible. En cuanto a residencia, se debería pensar en el apartamento compartido o el alquiler de un sótano. Es muy habitual alquilar sótanos que están totalmente equipados en zonas residenciales de la ciudad. Esto es ideal para aquellos que prefieren vivir en una casa y no en edificios de apartamentos.

Yo veo hoy los alquileres más caros así como los gastos de manutención un poco más elevados, también tomando en cuenta que la situación de trabajo no es la mejor. Las cifras de desempleo no son las de España, pero hay que tomar en cuenta ciertamente que Canadá también ha sido tocada por la desaceleración de la economía a nivel mundial.

Las empresas tienen más dificultad para vender, especialmente en el área industrial, y en consecuencia tienen menor capacidad para generar puestos de trabajo.

Lo bueno es que es un país inmenso y dentro de tal inmensidad yo diría que debe haber siempre espacio para una persona que busca trabajo con decisión y que tiene sinceros deseos de quedarse.

Yo animaría a cualquier persona que se sienta con los recursos suficientes para que se embarque en esta aventura, de irse allí e integrarse con esta interesante cultura.

Jaume Blanc

Soy un músico viajero. Aquí os cuento mi historia por Canadá. En España, por tocar en la calle, en ciudades como Valencia, te multan y te requisan el instrumento. En Canadá la licencia es gratuita y te la dan al instante, sin exámenes como se hace ahora en Madrid. Vivimos en una sociedad que no quiere la cultura, y por tanto no puede crecer ni avanzar.

El Toubab regresa de Canadá, después de patearse el país de este a oeste, guitarra en mano, en una aventura que ha durado tres meses. Desde el 22 de junio al 22 de septiembre, El Toubab se paseó por calles, metros y locales siempre acompañado de su fiel guitarra para cantar a quienes estuvieran dispuestos a escucharle. Fue una aventura que emprendió después de estrenar su nuevo disco ‘Viaje sin retorno’editado por Rock de Kasba, en mayo 2013. ‘Siento la necesidad de viajar y cantar cada día sin planear nada. Hacer lo que me pide el corazón. Salgo con mi guitarra y mis discos bajo el brazo a la calle para defender mi obra como un obrero que se deja la piel encima de un andamio’.

Ha cantado en trenes, tranvías, y muchas estaciones de metro, así como en esquinas de transitadas calles o locales de pequeño aforo, solo y acompañado de músicos que fue conociendo en su viaje. Con algunos de ellos, llegó a grabar canciones que él mismo iba componiendo conforme avanzaba el viaje. ‘Conocí a muchos músicos y de mucha calidad como a Vi An Diep (Vietnam) y Matt Hatson (U.S.A.), con quienes grabé en el comedor de su apartamento. Fue en directo y lo inmortalizamos en un ordenador portátil con tan sólo un micrófono que utilizamos de ambiente. Sin más, la mágia del instante. Este tipo de cosas son las que me seducen hoy por hoy’.

El Toubab incluso llegó a actuar en la mítica Sala Balattou deMontreal para el Festival Les Nuits de l’Afrique, en un emotivo concierto de despedida de su peculiar tour. ‘Eso fue un premio, cantar en un escenario donde lo han hecho tantos y tan buenos músicos internacionales después de callejear durante tres meses, fue genial. No lo podía creer, llegué para cantar en la calle y me fui cantando en una de las mejores salas de Montreal.’

Javier de la Rosa

Vivo en Canadá desde hace ya 3 años y ahora empiezo mi cuarto año. Entré a trabajar en una universidad en London, Ontario (no todo va a ser Toronto y ciudades grandes :D), y al final salió la oportunidad de hacer un doctorado en Humanidades, no es Informática, que es lo que estudié en España, pero igual me vale. Mantengo un blog personal  en español desde el día que llegué y me encantaría poder seguir compartiendo mis experiencias en el país de la Tª MEDIA 3.1 ºC.

Eva

Mi experiencia canadiense comenzó hace unos 13 años a través de unabeca para jóvenes internacionales y conocimientos técnicos. Las empresas aquí estás muy acostumbradas a tener becarios internacionales ofreciendo oportunidad laboral remunerada. Trabajé en una planta cervecera en Edmonton en la provincia de Alberta.

Me encantó la forma abierta de ser de los canadienses y su forma de valorar que uno tenga una educación universitaria o técnica. Una vez concluido mi visado temporal decidí solicitar la residencia permanentedesde España. El proceso fue largo (año y medio) teniendo en cuenta mi formación académica, conocimientos altos de inglés y aún escasa experiencia laboral ya que era por aquel entonces recién licenciada.

Una vez aquí tardé unos cuatro meses en encontrar una puesto relacionado con lo que había estudiado ( ciencia y tecnología de los alimentos) en un laboratorio en otra fábrica de cerveza. Esta fue mi gran oportunidad para conseguir la famosa experiencia laboral canadiense. La gente aquí esta acostumbrada a gente de fuera y no te discriminan por ello. Una vez siendo ya canadiense uno puede pedir la nacionalidad después de estar tan sólo tres años como residente.

Actualmente trabajo como jefa de laboratorio en una refinería de una de las empresas canadiense más grandes del país. Mi empresa no solicitó una equivalencia de título, pero esto depende del sector, obviamente ingeniería, medicina sería necesaria. Los sueldos son muy altos en la industria petrolera y no corresponde necesariamente con la media. Las condiciones laborales son muy buenas teniendo beneficios tales como seguro médico, bonus anual, 4 -6 semanas de vacaciones dependiendo según los años de servicio y 15 días de asuntos propios. Se trabaja duro pero te valoran. Aquí te da para vivir llegando sin problemas a finales de mes. La naturaleza es espectacular y la calidad de vida es muy alta. El clima es duro en invierno pero la gente aquí es muy activa y siempre compaginan trabajo y deporte o algún que otro hobby. Los veranos son de ensueño con una media de 26-28 grados.

Lino Cebey

Un gallego más emigrado, de 28 años y biólogo. Vivo en Edmonton, Alberta desde hace casi un año con mi pareja. Nos hemos venido para Canadá porque ella es Doctora en Biología y se le presentó una gran oportunidad en uno de los mejores centros de investigación del mundo en su campo.

Sin pensarlo dos veces, dejé mi trabajo en España y comencé a preparar todo para venir a Canadá. Tras varios problemas con el papeleo, finalmente pude obtener mi Open Work Permit, el cual me autoriza para trabajar aquí, a no ser como striper, masajista, educación, al cuidado de niños o en sanidad. Además, el permiso tampoco me permite estudiar, a no ser que obtenga la autorización pertinente.

Para todos aquellos que penséis que Canadá es una maravilla para los biólogos, lamento deciros que, al menos en Edmonton, o sois biólogos especializados en medioambiente o lo vais a tener un poco difícil.

Ciertamente es un país con una gran oferta de trabajo, pero al menos, en la provincia en la que me encuentro, os podría decir que más del 60%, están centrados en construcción y petróleo, eso sí, extremadamente bien pagados. En mi situación personal, comentar que trabajo como camarero y como analista de datos para la Universidad de Alberta.

Por último me gustaría comentar que a diferencia de otras ciudades como Londres, la cual está completamente saturada de españoles, una de las ventajas en Canadá es que aquí nuestro acento suena raro y gusta mucho, además es muy fácil hacer amistad con la gente canadiense, son muy amables y una vez roto el hielo se muestran muy abiertos y acogedores.

El mayor problema es el frío, que tampoco es tanto como dicen, no os dejéis engañar por los -25ºC, al ser tan seco, son como los 5º en Galicia, bueno, más o menos. Si os interesa toda la historia, desde la obtención de papeleo hasta el día de hoy en Canadá, aquí os dejamos nuestro Emigrando a Canadá capítulo a capítulo.

Daniel Floriano

Un día me dijeron que estaba fuera del equipo sin previo aviso en la típica StartUp donde uno entra al principio y va creciendo con la empresa. Siempre quise innovar dentro de la misma, buscaba pensar ideas con las que intentar seguir los pasos de Google, como el niño de pies descalzos que imita los regates de Messi.

Desgraciadamente, dedicar tiempo a la creatividad e innovación es un lujo para la mayoría de las empresas. Yo siempre entendí la existencia del riesgo que suponía esto para mí, pero “hay que tener el coraje para seguir tu corazón e intuición, ellos de algún modo ya saben lo que realmente quieres llegar a ser” como dijo Steve Jobs.

En el mismo instante que supe que me despedían tuve claro que aquello era una señal y eso es algo que siempre he llevado conmigo en cada traspiés.Uno de los proyectos de Daniel en España. Realizado antes de emprender su aventura a Canadá.

Pensar así nos protege cuando lo único que procuramos es hacerlo bien, ayudar a los cercanos e intentar no molestar a nadie y a pesar de eso nos caemos, nos hieren o no salen las cosas como esperamos.

Tenía que hacer aquello que nunca haces por no salirte de la rueda en la que te dejas la piel corriendo día tras día, mientras tus sueños están fuera de una bonita jaula llamada zona de confort.

El lugar de donde no nos movemos por el miedo tuyo y de los que te rodean a lo desconocido. Aquello que yo todavía no había hecho era crecer fuera de España, probarme en otro tablero de juego, aprender nuevas reglas, perseguir mis sueños poniendo las marchas más altas y como no, aprender de una vez por todas el inglés. De alguna manera, la intuición y el corazón me están diciendo que mi creatividad, mi imaginación y mis ideas en inglés tendrán un mayor alcance, potencial y recorrido en este mundo que me ha tocado vivir.

Tuve tiempo para plantearme diferentes opciones como destino.San Francisco, Boston, Brisbane, Sidney, Auckland y Vancouver. No quería Europa porque prefería irme lejos para tener más difícil la marcha atrás en caso de pasarlo mal y el evitar cruzarme lo menos posible con españoles para una adaptación más rápida. Desde el principio algo me decía que tenía que ser Vancouver aunque el resto de los destinos son impresionantes.

Por razones objetivas. Vancouver siempre está entre los lugares con mejor nivel de vida, Canadá es uno de los países del G8 y el cambio de moneda nos beneficia a los europeos de momento. Tanto la ciudad como el país tienen muy poco tiempo en su desarrollo y eso lo hace especial porque de alguna manera tú puedes formar parte de sus primeros pasos (como en las startups), construida por inmigrantes hacen que la mirada hacia el mismo sea diferente que en otros lugares. Eso lo notas desde el momento en que quieres solicitar el visado a través de su página web. También notas que estás rodeado de naturaleza, jardines, mar y de aire puro.

La ciudad es abarcable y al mismo tiempo de gran extensión lo que hace que no te parezca nunca que haya mucha gente en la calle, hay mucho residencial por todos lados y la mayoría de las calles, edificios de poca altura (dos plantas máximo). Tampoco hay muchos coches ni mucho tráfico y en el autobús, se respira tranquilidad y la gente parece como si inspirara esa tranquilidad. La gente tiene una amabilidad y una prudencia admirables cuando te escuchan con tu inglés tirando a malo, los conductores de autobuses a veces se ponen a hablar del buen día que hace o al menos eso entendía yo. Una vez escuché que la palabra más repetida en el mundo era “Yo”. No me extrañaría que en Vancouver y no hablo del resto de Canadá porque no lo conozco, aunque me han dicho que es igual, la palabra más repetida se la disputan estas tres palabras o expresiones: “Thank you”, “Sorry” o “Excuse me”.

Por razones subjetivas. Mis padres siempre me dicen que digo demasiadas veces “Gracias” allá donde voy, allá donde como, allá donde vivo. Se pueden imaginar después de lo anterior porque algo me decía que tenía que ser Vancouver. Además siempre me ha apasionado conocer gente de diferentes lugares, ponerme en la piel de otras culturas y de otras personas porque siempre busco ser empático, observador, inquieto y tener la mente lo más abierta. Quería un lugar que fuera un ecosistema emprendedor tecnológico donde poder seguir desarrollando mis ideas y esta ciudad lo es. Después de haber estado nueve años en Barcelona el siguiente paso tenía que ser Vancouver.

Vivienda: 

Yo estoy viviendo bajo la modalidad de homestay. Es una modalidad en la que tú vives con una familia canadiense. Lo contraté a través de una escuela de las históricas de Vancouver donde estudiaré inglés, VEC (Vancouver English Centre). Es una opción que recomiendo a la gente que esté pensando en dar este paso porque es la mejor manera de tener algo que te evite las incertidumbres de los primeros meses y eso es importante o por lo menos así lo es para mí.

También es una manera de establecer relaciones con gente autóctona, lo que es fundamental y además practicas constantemente el inglés sin preocuparte de temas como la comida que al principio puede ser un poco engorroso y caro por desconocimiento. Tienes la opción de compartir habitación para abaratar costes y de vivir con más roommates que irán al igual que tú a la misma escuela de inglés. Como todo en la vida, te puede ir mal o bien con tu homestay pero como mínimo las escuelas intentan filtrar los homestay, valoran las experiencias de sus alumnos, te ayudan en tu día a día con los mismos y si a pesar de los pesares, la cosa no funciona tienes la opción de cambiarte de casa sin coste adicional.

Creo que tanta flexibilidad, lo económico que resulta comparado con irte a la aventura a buscar piso con todo lo que eso implica y tantas oportunidades no te lo da el vivir desde el principio en un piso. Y se lo dice alguien que lo ha hecho durante mucho tiempo en Barcelona con la misma gente durante años y años de excelente convivencia y excelentes momentos. Yo personalmente tuve muchísima suerte porque estoy viviendo con la organizadora de los homestay en VEC más cinco compañeros. Y todos ellos son muy amables y buena gente.

Empleo:

En estos momentos no tengo empleo y estoy pensando cada día más en que quizás haya llegado el momento de no depender de los demás, decrear mi propio puesto de trabajo, mis propias reglas y mis propios horarios.

Antes de venirme ya he tenido mis primeros contactos con personas de perfil técnico porque me gustaría lanzar alguna idea de las que tengo en la mochila en Vancouver. La verdad que tengo unas cuantas pero ahora me decanto por las que ayudarían a las personas exponencialmente porque es lo que más feliz me haría. Ojalá encuentre a las personas adecuadas para llevar a cabo mis proyectos porque son realmente inspiradores como los vídeos donde le escribo un correo al fundador de Google. Por otro lado, es muy importante destacar para el que no lo sepa, que Canadá facilita la permanencia a las personas de perfil emprendedor que decidan montar sus ideas en Canadá.

No obstante, no me importará probarme en una nueva empresa canadiense porque me ayudaría a poner a prueba mis aptitudes y mis actitudes en inglés. El programa que cogí para venirme a Canadá esVancouver Language Co-op Program. La idea de este programa es darte un tiempo de estudio del idioma y otro tiempo de prácticas en una empresa que buscas o te busca la escuela para poner en práctica lo aprendido.

En mi caso quise aprovechar la oportunidad, los cursos estaban muy baratos para los europeos, cogiendo un año de cursos en inglés y después podría trabajar un año más legalmente en Canadá. Personalmente recomendaría a todo el mundo quedarse cuanto más tiempo mejor porque siempre escuché que la gente que viene se enamora de este país y les falta tiempo luego para intentar quedarse. Yo no sé lo que decidiré pero no quiero que la falta de tiempo lo decida por mí.

FUENTE: elpais.com

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